Las vacaciones de Semana Santa confirman una leve contracción del turismo en Italia, con 14,1 millones de presencias totales, lo que representa una caída del 1,3% interanual. El descenso equivale a unos 200.000 visitantes menos respecto al año anterior. El dato surge de un relevamiento del Centro de Investigación Turística de Florencia para Assoturismo Confesercenti, sobre más de mil establecimientos.
El turismo internacional continúa siendo el principal motor del sector, con 8,3 millones de pernoctaciones, equivalentes al 58,9% del total, aunque también registra una baja del 1,4%. En paralelo, el turismo interno muestra una retracción similar, con 5,8 millones de italianos viajando dentro del país, un 1,2% menos que en 2025.
El impacto de la coyuntura geopolítica es determinante en este escenario. La inestabilidad en Medio Oriente genera cancelaciones de vuelos intercontinentales, aumento de tarifas aéreas y una percepción de inseguridad que desalienta los desplazamientos. Desde el sector advierten que estos factores ya afectan tanto a agencias de viajes como a operadores turísticos.
A nivel territorial, se prevé una caída generalizada en todas las regiones italianas. El sur y las islas registran las bajas más pronunciadas (-2,0%), seguidos por el centro del país (-1,8%). En contraste, las zonas de montaña logran sostener niveles estables, impulsadas por el turismo extranjero.
Por mercados emisores, crecen las llegadas desde países europeos como Austria, Alemania, Francia y Polonia. En cambio, se observa una disminución de turistas provenientes de Estados Unidos, Canadá, Asia y Oceanía. Otros mercados como Brasil y España se mantienen sin variaciones significativas.
Desde el sector empresarial, el diagnóstico es claro. “Estamos en una fase de gran incertidumbre”, señaló Vittorio Messina, presidente de Assoturismo. El dirigente reclamó medidas urgentes para sostener la actividad y advirtió sobre un enfriamiento de las reservas internacionales en los principales mercados no europeos.
Fuente: ANSA
