Después del discurso de Trump a la nación, los mercados volvieron a la inestabilidad y el spread entre el BTP italiano y el Bund alemán alcanzó los 90 puntos base, un nivel que encendió alertas entre inversores y analistas. La Borsa Italiana cerró por la festività de Pasquetta —el Lunes del Ángel, feriado civil nacional— y retoma operaciones el martes 7 de abril. La semana anterior, Piazza Affari también había permanecido cerrada el Viernes Santo, acumulando tres jornadas sin actividad en apenas cinco días.
La agenda económica del 6 y 7 de abril contempla la publicación de la producción industrial de febrero 2026 y los índices Markit PMI de servicios y compuesto de marzo, con un consenso previo de 51,1 para el PMI de servicios y 51,4 para el compuesto. Ambos datos aportarán señales sobre si la desaceleración registrada a principios de año se está atenuando o profundizando. El precio del diesel superó los 2,15 euros en varias regiones italianas, impulsado por el crudo por encima de los 110 dólares y la crisis en el Estrecho de Ormuz, lo que genera presión directa sobre las familias y las empresas del transporte y la manufactura.
El gobierno italiano restableció y fortaleció los fondos para el programa de Transición 5.0, el plan de créditos fiscales para la modernización industrial, después de días de tensiones y protestas de empresas que reclamaban claridad sobre su continuidad. La medida busca amortiguar el impacto de la incertidumbre arancelaria sobre las inversiones. A finales de 2025, Italia había gastado aproximadamente el 49% de su asignación total del PNRR, dejando unos 100.000 millones de euros aún por desplegar, con el plazo de agosto de 2026 como fecha límite para la solicitud del último tramo de 28.000 millones.
Fuentes: Soldionline, ANSA Economía, QuiFinanza, Investing.com, BofA Global Research.
