El viceprimer ministro y canciller de Italia, Antonio Tajani, volvió a instalar el debate sobre inmigración y natalidad al sostener que un aumento en los nacimientos permitiría reducir la necesidad de trabajadores extranjeros en el país.
Sin embargo, los propios datos demográficos italianos muestran que la crisis poblacional ya es estructural y que la economía italiana enfrenta una urgencia inmediata de mano de obra.
“Si tenemos más hijos, podremos reducir el número de inmigrantes legales que vienen a trabajar a nuestras empresas. De lo contrario, no tendremos trabajadores”, afirmó Tajani durante un evento económico realizado este jueves.
La declaración reabrió el debate sobre el modelo migratorio y productivo italiano, en un contexto donde la población envejece aceleradamente y la natalidad registra mínimos históricos.
Italia cuenta actualmente con cerca de 58,9 millones de habitantes y presenta una de las pirámides demográficas más envejecidas de Europa. Según datos de PopulationPyramid.net correspondientes a 2026, la mayor concentración poblacional se ubica entre los 50 y 64 años, mientras que las franjas jóvenes son considerablemente menores.
Esto significa que la futura fuerza laboral italiana será insuficiente para sostener el sistema productivo, previsional y sanitario del país en las próximas décadas.
Especialistas remarcan que cualquier política de incentivo a la natalidad tendría efectos recién dentro de 20 o 25 años, ya que los niños nacidos hoy ingresarían al mercado laboral entre 2046 y 2051. Mientras tanto, las empresas italianas enfrentan dificultades crecientes para cubrir puestos de trabajo en sectores industriales, agrícolas, tecnológicos y de servicios.
El propio Tajani reconoció parcialmente esa contradicción durante su intervención. “Cuanto menor sea la tasa de natalidad, mayor será la necesidad de trabajadores extranjeros en nuestras empresas”, señaló el canciller italiano, quien además advirtió sobre “los desafíos de integración y los riesgos de la inmigración ilegal”.
Hasta el momento, el gobierno italiano no anunció medidas estructurales de gran escala capaces de revertir el descenso de nacimientos, fenómeno que afecta al país desde hace más de dos décadas.
El debate también expone tensiones internas dentro de la coalición de gobierno encabezada por Giorgia Meloni, donde conviven posiciones más restrictivas sobre inmigración con sectores empresariales que reclaman ampliar el ingreso de trabajadores extranjeros para sostener la competitividad económica italiana.
// DATOS //
• Población italiana 2026: 58,9 millones
• Mayor franja etaria: 50 a 64 años
• Caída sostenida de nacimientos desde hace más de 20 años
• Los bebés nacidos hoy ingresarían al mercado laboral recién entre 2046 y 2051
• Sectores con falta de trabajadores: industria, agricultura, salud y servicios
• Italia es uno de los países más envejecidos de Europa
