La CGT Rosario, las CTA, la CATT y movimientos sociales marcharon desde el PAMI hasta la ANSES para reclamar por los derechos.
La defensa de los jubilados fue el eje de una nueva jornada nacional de protesta impulsada por organizaciones sindicales y sociales contra la política económica del gobierno de Javier Milei. En Rosario, gremios de la CGT, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), las dos CTA y la Intersindical marcharon desde la sede del PAMI hasta la ANSES, mientras que movimientos sociales realizaron cortes en distintos accesos de la ciudad.
Durante el acto central, los dirigentes sindicales cuestionaron el impacto del ajuste sobre los adultos mayores y reclamaron un cambio de rumbo. «Los jubilados son los más golpeados por la política económica del gobierno de Javier Milei, a la que hay que decirle basta con unidad, organización y presencia en la calle», afirmó Edgardo Arrieta, secretario general de Dragado y Balizamiento y de la CATT Rosario. Por su parte, Carlos Valles, del Sindicato de Obreros Aceiteros, sostuvo que es necesario «construir una huelga general por tiempo indeterminado».
Las organizaciones también denunciaron el deterioro de las condiciones sociales y sanitarias. «Los jubilados y jubiladas deben optar entre comer y comprar medicamentos», señaló Lorena Almirón, titular de ATE Rosario y de la CTA Autónoma. Fernanda Boriotti, presidenta de Fesprosa, aseguró que «en 2024, como consecuencia del ajuste, la mortalidad en personas mayores de 65 años aumentó en 23.000 personas respecto de lo habitual», mientras que Juan Manuel Isola, del Frente de Jubilados en Lucha, afirmó: «Este gobierno vino a hacer el genocidio de los adultos mayores».
La jornada incluyó además reclamos contra los despidos, el cierre de empresas, el desfinanciamiento de la salud y la ciencia, la eliminación de programas sociales y la pérdida del poder adquisitivo. Los organizadores anunciaron la continuidad del plan de lucha con una movilización prevista para el 6 de agosto, cuando el Senado debatirá la reforma de la Ley de Tierras, y otra el 7 de agosto, en el marco de la tradicional marcha de San Cayetano por «Paz, Pan y Trabajo». En Buenos Aires, la CGT acompañó la concentración frente al Congreso y no descartó convocar a un nuevo paro general.
