Uno de cada dos italianos padece el «Síndrome de Dorian Gray» y teme perder su atractivo físico con la edad, mientras que el 47% teme dejar de sentirse útil para los demás.
Estos son solo algunos de los hallazgos de una encuesta realizada por EngageMinds Hub, el Centro de Investigación de Psicología del Consumidor y la Salud del Campus de Cremona de la Universidad Católica.
El envejecimiento se experimenta principalmente como una amenaza a la competencia, la imagen y la utilidad social.
Para los italianos, la vejez llega cada vez más tarde.
De hecho, la tercera edad se sitúa ahora en torno a los 71 años, lo que refleja un cambio en el concepto de edad avanzada con respecto al pasado, en consonancia con el aumento de la esperanza de vida. En este contexto, «envejecer» ya no coincide con la edad de jubilación, sino con un umbral simbólico más elevado, asociado principalmente a una percepción de disminución de la independencia o la salud.
El sondeo revela que el 41% de los encuestados teme perder su estatus social, el 30% se preocupa por no haber alcanzado ciertos hitos considerados importantes por la sociedad, y solo el 20% teme ser excluido de su círculo social.
En general, el envejecimiento se experimenta principalmente como una amenaza simbólica a la competencia, la imagen y la contribución personal, más que como una pérdida de relaciones.
