Este martes se realiza preapertura especial de los espacios en los Giardini della Biennale y el Arsenale de Venecia, accesible solo por invitación para periodistas y no para el público general. También estará presente el presidente de la Fundación, Pietrangelo Buttafuoco, aunque únicamente para un photocall.
Tras días de fuerte polémica —con la llegada de inspectores a Ca’ Giustinian, la renuncia del jurado internacional, la creación de los «Leones de los Visitantes» y la cancelación de la ceremonia oficial de inauguración del 9 de mayo, a la que ya había declinado asistir el ministro de Cultura Alessandro Giuli—, la 61ª Exposición está lista para comenzar.
Se podrán visitar en primicia la muestra de la curadora de esta edición, Koyo Kouoh, fallecida en mayo de 2025, y los pabellones nacionales en Giardini y Arsenale, incluidos los de Rusia e Israel.
Entre arte, performances y actividades dedicadas al disenso y la paz en el marco de la Bienal de la Palabra, el «vernissage» se extenderá hasta el 8 de mayo, mientras que fuera de los eventos oficiales ya se anuncian protestas.
Durante los cuatro días de apertura, desde hoy, artistas del pabellón ruso comenzarán a registrar la performance «The Tree is Rooted in the Sky».
Participarán unos treinta artistas, no solo rusos sino también argentinos, brasileños, malienses y mexicanos.
La apertura —solo por invitación— será el 6 de mayo a las 17:00.
Finalizada la grabación, el pabellón permanecerá cerrado durante toda la exposición, hasta el 22 de noviembre.
Según explicó la organización, Rusia, debido a las sanciones vigentes, «no podría obtener autorizaciones para abrir el pabellón al público».
Por eso, la performance podrá verse en pantallas gigantes en el exterior y también votarse para el León de los Visitantes dedicado a los pabellones nacionales, tras la readmisión de Rusia e Israel en la competencia, de la que habían sido excluidos por el jurado por tratarse de países cuyos líderes están acusados de crímenes contra la humanidad.
El pabellón de Israel, ubicado en el Arsenale (y no en Giardini por obras), presentará al artista Belu-Simion Fainaru con sus esculturas, en medio de lo que el Ministerio de Exteriores israelí había calificado como un «boicot». Su apertura —también solo por invitación— será el 8 de mayo a las 11:00.
El 6 de mayo la atención estará puesta en Buttafuoco durante la conferencia de prensa en el Teatro Piccolo Arsenale, junto al equipo de Kouoh, en su primera aparición oficial tras las controversias que rodearon la exposición «In Minor Keys».
Entre el 6 y el 8 de mayo se desarrollarán tres encuentros de la Bienal de la Palabra, titulados «El disenso y la paz», en la Sala de las Columnas de Ca’ Giustinian, con acceso hasta completar aforo para los acreditados.
El primero contará con el director ruso Alexander Sokurov; el segundo, el 7 de mayo, con la escritora y arquitecta palestina Suad Amiry; y el tercero, el 8 de mayo, con directores artísticos de la Bienal como Alberto Barbera, Caterina Barbieri, Willem Dafoe, Wayne McGregor, Wang Shu y Lu Wenyu.
Con este ciclo, la Bienal responde también a decenas de artistas, intelectuales y docentes italianos y rusos que pidieron abrir espacio a los «verdaderos disidentes», dando visibilidad a 31 artistas rusos encarcelados.
La apertura al público el 9 de mayo estará acompañada de manifestaciones fuera del recinto. El 6 de mayo, de 10:00 a 13:00, se realizará «Desde los márgenes del Imperio a la laguna abierta. Nombres. Rostros. Voces», organizada por Arts Against Aggression, Memorial Italia y League of Free Nations, para visibilizar a artistas de pueblos indígenas y colonizados de la Federación Rusa.
El 8 de mayo habrá una movilización contra el llamado «Pabellón Genocidio» de Israel por parte del colectivo Art Not Genocide Alliance, y el 9 se esperan protestas contra la presencia rusa convocadas por Europa Radicale, Radicali Venezia y otras organizaciones.
