Italia vive este 12 de junio una jornada inédita para el sector cultural. Trabajadores de museos, bibliotecas, teatros y otras instituciones culturales realizan la primera huelga nacional de la historia del sector, convocada por los sindicatos Fp Cgil y Nidil Cgil, con manifestaciones simultáneas en ciudades como Roma, Milán, Florencia, Venecia, Nápoles y Turín.
La protesta busca visibilizar las dificultades que atraviesan miles de trabajadores culturales, quienes denuncian años de precarización laboral, contratos inestables y falta de reconocimiento profesional. “El sector cultural en Italia ha sufrido durante demasiado tiempo una financiación insuficiente, un reconocimiento insuficiente de su especificidad profesional y una precariedad laboral constante”, afirmaron las dirigentes sindicales Giordana Pallone y Roberta Turi al presentar la movilización.
Las manifestaciones se desarrollan frente a algunos de los principales espacios culturales del país. En Florencia hubo concentraciones frente a la Galería Uffizi; en Milán, en la Pinacoteca de Brera; y en Venecia, donde varios pabellones de la Bienal permanecieron cerrados por la adhesión a la medida de fuerza. También se registraron protestas en Génova, Bari, Pisa, Padua, Mantua, Brescia, Rávena y L’Aquila, mientras que en Roma las movilizaciones se dividieron entre la Piazza del Planetario y la Piazza Argentina.
Además de exigir mejores condiciones laborales, los sindicatos cuestionaron las políticas del gobierno italiano respecto a la asignación de recursos públicos. “Es inaceptable que el gobierno opte por recortar la financiación para la cultura con el fin de alimentar la carrera armamentística. Nosotros elegimos la cultura, el empleo y la paz”, señalaron. La huelga también pone el foco en la creciente externalización de servicios culturales y en la necesidad de fortalecer un sector considerado clave para la identidad, el patrimonio y la economía italiana.
