Ante el «aumento extraordinario» de los ingresos por la exportación de petróleo, debido a la guerra en el Golfo, el gobierno brasileño prevé reducir los impuestos a los combustibles, lo cual podría acarrear una baja en los precios al consumidor.
El ministro de Planificación, Bruno Moretti, dijo que «el aumento extraordinario de la recaudación debido al aumento del valor del petróleo en el mercado internacional» permite que parte de ese ingreso extra se utilice para aminorar los impuestos federales sobre gasoil, gasolina, biodiésel y etanol.
Brasil exportó petróleo por 12,5 mil millones de dólares en el primer trimestre de este año, coincidiendo con el inicio del conflicto, lo que representa un aumento del 31 % ante igual período del año pasado.
Considerando solamente el mes de marzo, tras el inicio de la guerra, los embarques crecieron un 70 %. Esta expansión de ventas unida a la suba de la cotización del barril permiten que la elevación de impuestos cobrados a las ventas de crudo se traduzca en una disminución de los impuestos en el mercado interno y un beneficio para las personas «de más bajos ingresos», dijo el ministro de Hacienda, Dario Durigan.
Los ministros Durigan y Moretti anunciaron este jueves el envío al Congreso de un proyecto de ley permitirá bajar los impuestos mientras estas circunstancias perduren: aumento de exportaciones de crudo y alza de su precio.
El proyecto de ley tiene el respaldo de los presidentes del Senado, Davi Alcolumbre, y de Diputados, Hugo Motta.
