Economía y diplomacia se entrecruzan en la misión a China del vicepremier y ministro de Relaciones Exteriores italiano, Antonio Tajani, del 16 al 18 de abril, en un pasaje delicado para los equilibrios internacionales signado por la crisis entre Estados Unidos e Irán y sus repercusiones sobre la seguridad energética global.
El eje central de la visita, ya el primer día en Pekín, fue la reunión con su homólogo chino, Wang Yi, que se perfilaba como el momento político más significativo de la misión.
En la mesa, el papel que Pekín puede jugar en los esfuerzos por estabilizar Medio Oriente, luego de la tregua temporal anunciada días atrás y, más en general, la contribución china a la gestión de las crisis en un contexto internacional cada vez más fragmentado.
El liderazgo de Xi Jinping intensificó sus contactos con actores regionales y europeos en los últimos meses, así como con los del Golfo, como lo demuestra la reunión con el príncipe heredero emiratí, Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan.
Pekín busca fortalecer su papel como interlocutor en procesos de mediación, especialmente dados sus intereses directos en los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz.
Junto a la confrontación política, la misión mantiene una fuerte impronta económica.
China se confirma como el primer socio comercial de Italia en Asia y el segundo entre los países extra-UE, con un intercambio que en 2025 alcanzó casi 75.000 millones de euros (+11,2%). Los datos provisorios de 2026 indican una prosecución del crecimiento, con 12.600 millones en los primeros dos meses del año (+8,3%), sostenidos por un aumento de las importaciones italianas (+9,2) y por un crecimiento más contenido de las exportaciones (+4,5%).
En este marco, Roma pretende reforzar la presencia de las empresas italianas en el mercado chino abordando diversas cuestiones estructurales: desde la eliminación de las barreras no arancelarias, en particular en el sector agroalimentario, hasta la protección de la propiedad intelectual y la creación de condiciones más favorables para el acceso a la contratación pública.
La influencia de Pekín en la estrategia comercial de Italia sigue siendo significativa: el mercado chino representa el 27% de las exportaciones italianas a la región de Asia-Pacífico, mientras que supone el 63% de las importaciones italianas procedentes de la región.
Intenso también el programa económico e institucional.
Tajani se verá con el ministro de Comercio, Wang Wentao, y copresidirá la Comisión Económica Conjunta.
Asimismo, participará en conversaciones con empresarios italianos y chinos en Pekín y Shanghai, donde tendrá la oportunidad de visitar la exposición «Italia Meravigliosa» (Italia Maravillosa) con motivo del Día Nacional del Made in Italy.
Finalmente, se hará hincapié en la dimensión cultural, considerada parte integral de la colaboración bilateral.
En Pekín, el ministro italiano inaugurará la exposición «Homenaje a los grandes maestros: De Leonardo a Caravaggio», que presenta 36 obras de la Galería Uffizi y el Palacio Pitti.
Esta iniciativa forma parte de un programa más amplio de cooperaciones culturales que, en los últimos meses, incluyó la inauguración de exposiciones dedicadas a Andrea Palladio y a Pompeya en el Museo Nacional de China, en el marco de las celebraciones del 55° aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Fuente: ANSA
