Italia es, junto con Alemania, una de las economías europeas más expuestas a los aranceles de Trump, dado que más del 10% de sus exportaciones se destinan al mercado estadounidense, lo que equivale a cerca del 3,4% del valor añadido bruto generado en el país. El sector de manufactura de alta gama, que incluye moda, diseño, alimentos y maquinaria, es el más vulnerable a una escalada proteccionista sostenida.
Confindustria, la principal confederación empresarial italiana, alertó que una escalada proteccionista con retaliaciones arancelarias entre las principales economías mundiales comprometería la estructura misma del comercio internacional y golpearía de manera directa al PBI italiano. El Plan de Transición 5.0, destinado a apoyar la modernización de las empresas, mostró resultados por debajo de las expectativas en 2025, según reconoció la propia Confindustria.
Por el lado laboral, el debate sobre la distribución de los beneficios de la inteligencia artificial y el modelo de economía en «K» —donde ciertos sectores crecen mientras otros se contraen— domina la agenda sindical. Las previsiones apuntan a que la desocupación continuará descendiendo hacia el 6% en 2026, aunque persiste el fenómeno de empleos precarios o de baja calidad que no queda reflejado en la tasa oficial. Las negociaciones paritarias del primer trimestre del año incorporaron cláusulas de actualización ante la incertidumbre inflacionaria por el impacto energético del conflicto en Medio Oriente.
Fuentes: CaixaBank Research, Confindustria, mondoeconomico.eu.
