Entre 1919 y 1920, un noble italiano entró en el Caffè Casoni de Florencia e hizo una petición que cambiaría la historia de los bares en todo el mundo. El conde Camillo Negroni quería su Americano diferente: en lugar de agua con gas, ginebra. El camarero accedió. El resultado se convirtió en leyenda.
Hoy en día, el Negroni es el cóctel más vendido del planeta. La revista Drinks International , referente mundial en el sector, lo confirmó inmortalizando el logro con una frase que dio la vuelta al mundo: «¡El rey ha muerto, viva el Negroni!», celebrando el fin del reinado de ocho años del Old Fashioned en lo más alto del ranking.
Según Corriere della Sera , la historia de la bebida gira en torno al Caffè Casoni , un establecimiento histórico que más tarde se conoció como Caffè Giacosa . Acostumbrado a viajar a Estados Unidos y Londres, el conde Negroni había probado bebidas elaboradas con licores destilados y buscaba algo más fuerte que el Americano, que había sido su pedido habitual hasta entonces.
Aún se debate la identidad del camarero que preparó el cóctel. Para algunos, fue Fosco Scarselli; para otros, Angelo Tesauro. Lo que nadie discute es el resultado: un cóctel que empezó a pedirse como «Americano à la Count Negroni» y que pronto pasó a llevar únicamente el apellido de su creador.
Un detalle marcó la identidad de la nueva bebida: la sustitución de la rodaja de limón por una de naranja. Esta elección no fue casual. Sirvió para diferenciar visualmente el Negroni de otros aperitivos de la época y se ha convertido en uno de los elementos más reconocibles del cóctel hasta el día de hoy.
El secreto del Negroni reside en su sencillez. La receta original solo lleva tres ingredientes a partes iguales: 3 cl de ginebra, 3 cl de amargo Campari y 3 cl de vermut rojo dulce. Se mezcla suavemente con una cucharilla de bar y se termina con la clásica rodaja de naranja.
Esta estructura equilibrada ha dado lugar a decenas de variaciones a lo largo de las décadas, pero la versión original sigue siendo la más solicitada en los mejores bares internacionales. El Negroni ha recibido elogios del New York Times y se ha consolidado como un símbolo del aperitivo italiano en el extranjero, incluso después de que la revista estadounidense Punch lo calificara como una de las bebidas más «sobrevaloradas». Sin embargo, las críticas no frenaron su auge. En Estados Unidos, donde la cultura del aperitivo evoluciona cada temporada, el cóctel florentino continúa conquistando nuevos adeptos.
