Unos 3.000 activistas de extrema derecha se manifestaron en Roma para reclamar la “remigración” de inmigrantes, un concepto promovido por sectores nacionalistas europeos que propone el retorno de extranjeros a sus países de origen.
Esta movida se da en medio de situaciones muy controvertidas en Europa, donde, por ejemplo, Suiza definirá en un referéndum si toma medidas para evitar que su población crezca y si limita el acceso de inmigrantes a su territorio.
En paralelo a la manifestación, el eurodiputado Roberto Vannacci encabezó en Roma el acto de presentación de Futuro Nazionale (FN), una nueva fuerza política fundada en febrero de este año.
Vannacci, exintegrante de La Liga, busca consolidarse como una alternativa situada a la derecha de la coalición gobernante liderada por la primera ministra Giorgia Meloni, de cara a las elecciones legislativas previstas para 2027.
Durante su discurso, el dirigente defendió posiciones soberanistas y criticó a los sectores que identificó con la globalización y las instituciones europeas. “Están con nosotros, defensores de la ciudadanía y el soberanismo, o están con la globalización”, afirmó ante sus seguidores.
Críticas a la inmigración
Tras el acto, Vannacci profundizó sus cuestionamientos a las políticas migratorias vigentes. Consultado sobre el concepto de “remigración”, sostuvo que actualmente “nadie debería entrar en Italia”.
El dirigente también cuestionó a los medios de comunicación y se presentó como víctima de campañas de desprestigio. Aunque el congreso partidario estuvo cerrado a la prensa, el encuentro fue transmitido de manera virtual.
Futuro Nazionale, creado hace apenas cuatro meses, cuenta actualmente con ocho diputados y aspira a ampliar su presencia política en los próximos años.
