Su origen se remonta a la antigua Roma y, con el paso del tiempo, la celebración quedó también vinculada a la tradición católica de la Asunción de la Virgen María.
Actualmente, Ferragosto es mucho más que una fecha del calendario. Es una jornada asociada al descanso, los encuentros familiares y las vacaciones de verano, que reúne a millones de italianos en torno a una de las tradiciones más características de la vida social italiana.
Para muchos italianos, el 15 de agosto representa además uno de los momentos centrales del verano: una oportunidad para detener la actividad cotidiana, compartir con familiares y amigos y disfrutar de las vacaciones.
Con siglos de historia, Ferragosto mantiene así una particular vigencia y continúa siendo una de las celebraciones que mejor expresan la cultura y las costumbres de Italia.
