El Gobierno italiano dio el primer paso para reformar la ley electoral de cara a las elecciones generales previstas para 2027. La coalición de centroderecha presentó en el Parlamento un proyecto que reemplaza el actual sistema mixto por un esquema proporcional con premio de gobernabilidad para la fuerza más votada.
La principal novedad es la eliminación de los distritos uninominales, donde resultaba electo el candidato más votado en cada circunscripción. El nuevo modelo propone un sistema proporcional que incentive coaliciones estables y otorgue un bono de 70 diputados y 35 senadores al partido o alianza que supere el 40 % de los votos.
El texto prevé que, si ninguna lista alcanza ese umbral, el reparto sea proporcional. Sin embargo, si las dos principales coaliciones obtienen entre el 35 % y el 40 %, se activaría una segunda vuelta para definir el premio de mayoría. Para cumplir con la jurisprudencia del Corte Costituzionale, el premio no podrá superar el 15 % de los escaños totales, con un máximo de 230 diputados y 114 senadores.
La oposición reaccionó con críticas. La secretaria del Partito Democratico, Elly Schlein, sostuvo que la iniciativa responde al “miedo” del Ejecutivo ante el referéndum sobre la Justicia y advirtió que podría “distorsionar gravemente la representación”.
Desde el oficialismo, en cambio, defienden que la reforma busca “facilitar la estabilidad y la representatividad” del sistema político italiano.
