El ministro de Deportes, Andrea Abodi, declaró que el fútbol italiano “debe ser refundado” tras quedar fuera del Mundial por tercera vez consecutiva. La crisis fue elevada a cuestión de Estado por su impacto social y simbólico.
El Gobierno apunta a fallas estructurales: falta de desarrollo juvenil, exceso de jugadores extranjeros en la liga y debilidad en la formación. “Italia debe volver a ser Italia”, remarcó el funcionario.
Se convocó a un Consejo Federal extraordinario, mientras crecen los pedidos de reformas profundas en la FIGC. La presión política marca un cambio en la relación entre deporte e instituciones.
Fuentes: TN, Infobae.
