El proyecto promovido por Antonio Tajani entra en una fase decisiva en el Parlamento italiano. La iniciativa propone limitar el acceso a la ciudadanía por sangre a hijos y nietos de italianos.
El gobierno argumenta que el vínculo cultural se diluye con el paso de generaciones. En contraste, asociaciones y COMITES advierten sobre una posible vulneración de derechos históricos.
En Rosario, el Consulado General de Italia en Rosario registra un aumento del 40% en consultas legales. Muchas familias aceleran trámites ante el temor de restricciones inmediatas.
“Buscamos calidad sobre cantidad en el vínculo con Italia”, sostienen desde el oficialismo. En Brasil, asociaciones ítalo-descendientes ya impulsan campañas internacionales contra la reforma.
