Los días 8 y 9 de junio, Italia votará una modificación parcial de la Ley 91 de 1992. La iniciativa plantea reducir de diez a cinco años el requisito de residencia para solicitar la ciudadanía por naturalización.
La propuesta fue impulsada por Riccardo Magi, secretario de Più Europa.
“Reducir el requisito temporal equipararía a Italia con la mayoría de los países europeos”.
Los demás requisitos —ingresos mínimos, residencia regular, ausencia de antecedentes y conocimiento del idioma— no se modificarían.
La norma vigente se basa en el principio de ius sanguinis y responde a un contexto migratorio distinto al actual. Hoy, alrededor de un millón y medio de personas podrían verse alcanzadas por el cambio.
El actor Maurizio Bousso afirmó “Nací aquí, pero no obtuve la ciudadanía a los dieciocho años”.
Para que el resultado sea válido deberá alcanzarse el 50% más uno del padrón. Sectores del oficialismo, entre ellos referentes de Fratelli d’Italia, promueven la abstención, lo que convierte a la participación en la variable central.
