A los 28 años, Agustín Giolito ya transita el camino que imaginó desde chico. Nacido en Rosario, egresado en 2021 del Instituto Universitario Italiano de Rosario (IUNIR), hoy se especializa en neurocirugía en el Hospital San Rafael de Milán, uno de los centros médicos de referencia en Europa.
De paso por su ciudad natal, donde permanece unos días de vacaciones, Giolito regresó también a su casa académica. Durante su visita al IUNIR, mantuvo encuentros con autoridades como la vicerrectora, Karina Elmir, y la decana de Medicina, Deborah Sylvestre Begnis. Además, repasó su formación junto a docentes que marcaron su recorrido, como María Eugenia Mamprin, y compartió experiencias de su inserción profesional en Italia.
Su paso por la institución no es uno más: fue distinguido como el primer “Destacado IUNIR 2026”, en reconocimiento a su trayectoria.
Antes de la medicina, Giolito tuvo otro interés: el tenis, que practicó de manera amateur durante su infancia en el colegio La Salle. Con el tiempo, encontraría un punto en común entre ambas disciplinas: la precisión. “No hay lugar para lo superficial. La posición del cuerpo es clave. En una cirugía, un movimiento mínimo puede cambiar todo”, explicó, al referirse, por ejemplo, a procedimientos como la craneotomía con el paciente despierto.
El camino hacia la especialización en Italia implicó atravesar exigentes evaluaciones. Para acceder, rindió un examen integrador de opción múltiple que abarcó cinco áreas centrales: Medicina Legal, Tocoginecología, Pediatría, Medicina Interna y Cirugía General.
Hoy, su rutina está completamente atravesada por la profesión. Según describe, pasa cerca de 300 horas mensuales dentro del hospital, en un entorno de alta exigencia pero también de formación constante. “Trabajo con médicos y científicos de perfil muy bajo, que tratan a todos como iguales, con respeto y que impulsan permanentemente a quienes se están formando”, señaló.
Definido como “argentino, obsesivo, puntual y ambicioso”, Giolito evita proyectar a largo plazo. Su mirada, por ahora, está puesta en el camino inmediato: “No sé qué viene después, tal vez ir por donde me lleven la profesión y la vida”.
